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Pronunciado /stó metaxí/. Expresión griega que, literalmente, significa "en el centro" y, figurativamente, "mientras tanto". ...

Una charla con un señor mayor de veintinueve años

στο μεταξύ - 2026-05-25 09:06:00 UTC

Nota: esta entrada se me fue un poco de las manos mientras la escribía. Para su óptimo disfrute, considérenla una conversación con un señor mayor en la barra de un bar con una Cruzcampo en la mano. Gracias por su atención.



A la hora de escribir entradas para este blog, me resulta bastante complicado no acabar llenando mis documentos de texto con la negatividad que parece reinar últimamente. Cuando exploro las nuevas entradas que se suben a Bear Blog, encuentro principalmente temas relacionados con el terrible uso que se está haciendo de la tecnología, lo difícil que es vivir en estos tiempos, cómo nuestras experiencias ya no se sienten tan reales como antaño, etc. En este clima de pesimismo generalizado, un servidor se pregunta si sería adecuado cubrir temas más positivos cuando estamos rodeados de tantos problemas: la imposibilidad de construir un futuro si eres joven, la vigilancia masiva y el control a la ciudadanía a través de la tecnología, lo falso de las modas y lo vacía que se siente la vida moderna, etc.

Toda esta negatividad podría tener un gol meramente algorítmico: lo negativo vende, lo positivo no. Es más probable remover las emociones de los lectores escribiendo sobre los males a los que se enfrentan. En un estudio de la Universidad de No-Me-Acuerdo-Dónde-Lo-Leí, se demostró que tendemos a recordar las experiencias negativas más que las positivas o, dicho de otra forma, lo negativo nos estimula más. Tal vez esto se deba a un mecanismo evolutivo que nos ayuda a centrarnos en los problemas que debemos resolver; pero qué sé yo, tan sólo soy un tío cansado.

La cuestión es que toda esta negatividad puede llegar a afectarnos de formas de las que probablemente no somos conscientes. Es relativamente común encontrar vídeos hablando sobre cómo los hobbies, lo que aquí en España creo que llamamos "aficiones", se han convertido en otra forma de ganar puntitos sociales en las redes digitales que nos atrapan. Ya no disfrutamos de hacer algo, disfrutamos de que otros nos vean haciéndolo. Se nos ha inculcado la necesidad de retransmitir todos y cada uno de nuestros intereses, convirtiendo el mero disfrute en otra competición regulada por el maldito algoritmo.

¿Ves? Quería escribir una entrada hablando sobre cómo todo lo que leemos últimamente en estas plataformas nos deprime y he acabado adoptando un tono deprimente o, al menos, hablando de algo negativo. Me resulta complicado hablar de temas que realmente me interesen, temas que alegran mis días y me ayudan a seguir adelante. En su lugar, sólo hablo de lo mal que está todo. Tampoco pienso ofrecer soluciones, ya que aunque las tuviera no busco convertirme en otro de estos vende-libros o llena-podcasts que tanto me cansan. Porque, de todos modos, ¿quién narices soy yo para decirte lo que tienes que hacer con tu vida? Qué pereza de todo. Bastantes gilipolleces hay que aguantar en nuestra vida diaria como para buscar más en Internet.

Cuando leo lo que las buenas gentes escriben en esta plataforma o cuando aporto más ruido a la misma me pregunto, ¿y si la solución es abandonar Internet y a tomar por culo? Porque si te dijera que comer pizzas de pepperoni del Mercadona hace que mi barriga haga ruidos extraños, lo más normal sería aconsejarme que no comiera más pizzas de pepperoni del Mercadona, ¿no? Entonces, ¿qué narices hago en Internet si soy más que consciente del efecto que tiene sobre mi pobre cabeza? ¿Puede ser que todavía tenga esperanza de encontrar ese blog que me ilumine y me haga alcanzar el tan ansiado nirvana? Porque viendo el panorama, lo único que voy a alcanzar es el frigorífico para beberme una cerveza.

Puede ser que nos hayamos acostumbrado al chute que recibimos al leer algo negativo con lo que resonamos, pero esta tendencia hace que Internet sea un páramo de sufrimiento y quejas incapaz de aportar nada positivo a nuestras vidas. Vale, podemos encontrar alguna que otra receta y podemos aprender idiomas, escuchar música, etc. Pero el aspecto social de Internet se ha ido corrompiendo de tal manera que lo único que hacemos es bañarnos en nuestro propio sufrimiento colectivo sin siquiera plantearnos escapar del mismo.

Háblame de tus aficiones, de tus intereses, de lo que te hace reír, de lo que hace que te emociones, de aquello por lo que luchas, de aquello por lo que te gustaría luchar, de cómo lucharías para conseguirlo, pero, por el amor de Dios, cállate de una puta vez con la IA, el algoritmo y la madre que los parió. Está bien reconocer el problema, pero cuando tan sólo nos quejamos, en algún momento habrá que hacer algo. Por mi parte, lo que haré será minimizar el tiempo que paso en Internet, darme un paseo o dos, beberme una Cruzcampo, escuchar la música que hace que se me salten las lágrimas e intentar no caer en las redes del pesimismo, porque donde hay redes, hay pescadores.

El resurgimiento del catolicismo entre los jóvenes

στο μεταξύ - 2026-05-17 19:26:00 UTC

Cada vez que cometo el error de entrar en YouTube sin usar ningún medio alternativo se me bombardea con una serie de vídeos celebrando o criticando el resurgimiento del catolicismo entre los jóvenes. Esta supuesta tendencia resulta muy útil para llenar más horas de podcasts y conversaciones que llenen nuestras vidas con más ruido del que realmente necesitamos. Pero, ¿estamos realmente ante el resurgimiento de una religiosidad más tradicional?

Yo confieso ante Dios todopoderoso y ante vosotros hermanos, que cada vez que veo a algún famosete criticar a la Iglesia y a todos aquellos que ven en ella una salida a los males de la vida moderna, me entran ganas de agarrar el rosario más cercano, apagar el rúter, e irme a echar una hora de adoración eucarística. El impulso está ahí, pero dudo que sea la solución. Elegir al bando contrario sólo sirve para reforzar las dicotomías artificiales que interesan a unos pocos y nos afectan a la mayoría.

Entiendo perfectamente por qué el catolicismo y sus promesas resultan tan tentadoras y liberadoras para una juventud a la que se le ha arrebatado todo sentimiento de tradición y trascendencia. Yo también pasé por lo mismo. La belleza de las iglesias y el arte sacro contrasta con el nihilismo tecnológico y la basura que es el arte moderno; el rígido sistema moral católico sirve como una gran alternativa al relativismo moral que nos corroe como sociedad; y, evidentemente, saberse parte de una gran familia universal sirve de antídoto contra la mayor oleada de soledad y depresión jamás vivida por los jóvenes.

Toda esta estructura puede ser de utilidad para algunos, pero dudo que se trate de una solución realmente beneficiosa (aunque todavía la considere una forma de vida más sana que la que se nos vende desde los púlpitos de la tecnocracia). Tan sólo puedo hablar desde mi experiencia. Sentirse atrapado por un sistema de pensamiento para buscar refugio en otro sistema similar no era lo que andaba buscando, aunque tardase años en darme cuenta. Pasé de tener miedo de pensar o decir ciertas cosas a tener miedo de pensar y decir otras cosas distintas; la cuestión es controlar al personal. Lo importante, en definitiva, es cercenar la independencia del individuo y conducirlo hacia los objetivos de una u otra élite.

No sé ustedes, pero yo no necesito más voces tratando de convencerme de lo enormemente equivocado que estoy, bastante tengo con la mayoría de las voces presentes en Internet. De hecho, no necesitamos la figura del sacerdote (enormemente estereotipada, por otro lado) para recibir sermones, para eso ya tenemos a todos esos “creadores de contenido” que tratan de convencernos, siempre con una sonrisa, de cambiar cada aspecto de nuestra vida, desde nuestra dieta a nuestra rutina matinal. “¿No pasas una hora cada mañana mirando la chimenea que ni siquiera tienes? Lo que te estás perdiendo”. “¿Todavía usas un smartphone? Pero cómo se puede ser tan borrego, bro”. “¿Comes carne? Yo no hablo con fascistas”. “Mis pronombres son…”. Etc, etc, etc.

Pasar de pertenecer al globalismo y a la ideología woke para pasar a ser un miembro más del rebaño de otro amo no supone un avance, al menos a mi parecer. Los que antes citaban a Marx ahora citan a Chesterton o a santo Tomás de Aquino, no habiendo leído ni entendido a ninguno de ellos. Cambiar la bandera de Palestina por el emoji de una cruz en la bio de Instagram no supone un cambio realmente trascendente, sino un traslado de celda.

Este tema puede resultar muy fructífero para ciertos vende-libros, pero dudo que vayamos a ver un resurgimiento de la religiosidad que tenga más profundidad que un charco en la carretera. Mientras tanto, la parroquia de mi barrio sigue tan vacía como siempre y las buenas gentes que la sostienen ven cómo progresivamente una forma de vida tan ligada a lo que somos como nación se hunde poco a poco en las turbulentas aguas de esta realidad que nos ha tocado vivir.

Necesitamos una poesía realmente independiente

στο μεταξύ - 2026-04-25 19:22:00 UTC

Siempre que me topo con nuevos poetas en Internet, hay algo que llama mi atención. Es un elemento que muchos de los poetas actuales tienen en común: no son independientes. Una poesía realmente independiente lo es en dos aspectos: ideológica y financieramente. Si las ideas que viven en tus versos las ha elegido el poder político y no dispones de la financiación necesaria para publicar y competir en el mercado artístico, tu poesía no es independiente. Al menos no como un poeta que quiere publicar su obra. Si eres un poeta que escribe de forma privada, tan sólo tienes que preocuparte de la parte ideológica.


No nos faltan los precedentes históricos, desde la relación de Horacio con Mecenas, su benefactor, hasta la figura del poeta que producía su obra bajo el ala de una casa real, los poetas siempre han tenido la necesidad de hipotecar sus versos para poder vivir de ellos. También los hay que venden sus versos a una ideología, especialmente si esta es la mayoritaria. Históricamente, los poetas inteligentes se aprovechaban del poder para sobrevivir, usando su astucia para crear versos que pasaban desapercibidos ante la capacidad interpretativa de sus amos, teniendo de esta forma una libertad creativa algo más holgada, algo que no encontramos en los ejemplos actuales.


A día de hoy, sin embargo, vemos una figura muy curiosa: la del poeta que dice ser un antisistema mientras declama sus mal llamados versos libres frente a las banderas de las instituciones políticas que nos subyugan. Dicen, a su vez, ser anticapitalistas, pero no pierden la oportunidad de participar en eventos organizados por famosas cadenas de centros comerciales. No es mi intención perder el tiempo hablando de política, para eso ya tienen otros millares de espacios en Internet buscando captar su atención, vengo a hablarles de la necesidad de una poesía realmente libre e independiente.


Ante un momento histórico tan delicado como el nuestro, donde los gigantes tecnológicos, de la mano de los políticos, cercenan nuestras libertades a cada minuto que pasa, la necesidad de voces realmente independientes se hace más necesaria que nunca. Necesitamos plumas que versifiquen sobre los males que sufrimos a día de hoy. Necesitamos versos contra la división social creada de forma artificial, contra la progresiva pérdida de nuestras libertades, contra la falta de democracia en nuestro país (y en muchos otros), contra la oligarquía que nos gobierna, contra las influencias extranjeras que llenan nuestra tierra de ideologías ponzoñosas que destruyen lo que somos. Contra esto y mucho más, necesitamos versos independientes que den voz y belleza a esa lucha silenciosa que algunos libran y pocos ven. Necesitamos voces que narren sus revoluciones personales, el único tipo de revolución realmente posible. Necesitamos poetas independientes, no activistas paniaguados haciéndose pasar por artistas.


La existencia de plataformas de mecenazgo y crowfunding (financiamiento colectivo) ofrece a aquellos poetas que quieran ser independientes la posibilidad de publicar sus obras y recibir una remuneración por su arte sin tener que recurrir a concursos organizados por partidos políticos, subvenciones financiadas con dinero público u otras formas de venderse al poder. Con una conexión a Internet y una presencia en redes, un poeta contemporáneo tiene todas las herramientas necesarias para poder ser libre. De esta forma, el interés del público y no el poder político hará que tu poesía se publique o no.


No olvidemos que hacer un pacto con un político es como hacerlo con Satanás: siempre quieren algo a cambio, en este caso, tu independencia como artista. De esta forma, el poder tiene otra maniobra para controlar cualquier discurso disidente: si no comulgas con nosotros, no podrás vivir de tu arte. Si aceptas el pacto, tu arte dejará de serlo para convertirse en otra herramienta ideológica de control. Con este panorama, no me extraña que el principal objetivo del artista español sea vivir lamiéndole el culo al partido político que corresponda. En definitiva, este control de los artistas por parte de la clase política no deja de ser otra forma de legitimar un régimen como el nuestro, ya que resulta muy útil para los políticos tener “intelectuales” que los apoyen. Vaya circo tienen montado.


El panorama resulta desolador, pero todavía tengo la esperanza de que todo esto se puede revertir. Mientras queden voces libres, la poesía seguirá viva. Mientras tanto, un servidor les recomienda seguir leyendo a los clásicos e ignorar a todos los poetastros actuales. Yo lo hago y la verdad es que va de maravilla para cuidar de mi salud mental.


Sigan siendo independientes.


Hasta la próxima.

Incredulidad involuntaria

στο μεταξύ - 2026-08-05 09:39:00 UTC



     Hay personas que encuentran su sustento

en el verdor de un bosque en primavera,

mientras otros meditan a la espera

de poder controlar el pensamiento.


     Muchos otros de puro sentimiento

afirman que su fe es la verdadera, 

pasándose esta vida pasajera

teniendo como bueno el sufrimiento.


     Y yo, que a veces soy tan indeciso,

no pretendo llevarles la contraria,

ni busco rechazar el paraíso.


     Dedícame, lector, una plegaria,

pues a todos les hago caso omiso

en mi incredulidad involuntaria.


P.G.F.

(27 de julio de 2026)

Internet

στο μεταξύ - 2026-08-05 09:16:00 UTC



Tanto ruido me consume

y a su vez me reconforta,

me embriaga como un perfume

que nubla mi mente absorta.

Ilusiones son mis ojos

cuando ven pocas verdades,

alentando mis enojos,

miedos y debilidades.

Hay una vida más pura

esperando al otro lado.

Esta noche tan oscura

muchas horas me ha quitado.

     No hay nada más importante

     que ser libre en este instante.


P.G.F.

(26 de febrero de 2026)

[Oh, musa del esparto]

στο μεταξύ - 2026-05-04 11:04:00 UTC



Oh, musa del esparto,

espero que mi canto sea llano.

Que sea tan ligero

que suavemente se te escape y caiga

despacio y allí lo encuentren los pasos

de aquellos que caminan

mirando cada flor,

respirando despacio,

y que estos versos sirvan

para que nos veamos en la herriza,

lejos de la vereda,

lejos de los que gritan,

más cerca de la tierra.

Escribo para aquellos que no encajan

o encajan sólo un poco.

Para los que se cansan

de todo lo que pasa

y buscan el silencio,

buscan vivir en calma en este mundo

cada vez más estrecho.


P.G.F

(22 de marzo de 2025)

Viajes en verso: Creta

στο μεταξύ - 2026-05-01 16:05:00 UTC

Busco escribir en verso todas las impresiones,

     paisajes, derroteros, recuerdos, sensaciones,

que este humilde viajero considere adecuadas.

     Estimados lectores cuyas doctas miradas

acaben encontrando mis humildes escritos,

     no juzguen con dureza los lugares descritos,

sino mi pobre pluma con todos sus errores.

     Si me sentencian malo, lean a los mejores.


Description of image

Estas altas montañas que atisbo desde el puerto

     se alzan níveas, duras, bajo este cielo abierto.

Se escuchan nuevas lenguas, llenando las callejas

     de sonidos lejanos, numerosas parejas,

y entrañables familias. En mi tierra los pasos

     adornan con incienso los pálidos ocasos

de otro mes que se apaga. Desde Creta estos versos

     que escribo en mi descanso, con temas tan dispersos,

pero siempre veraces, alimentan un alma

     que se busca a sí misma, que busca estar en calma.


Description of image

Las olas del Egeo que bañan estas costas,

     las montañas nevadas, las gargantas angostas,

refrescan con su calma los días de descanso

     pasados en esta isla, pacífico remanso.

Creta sana mi mente, despeja sus tormentos,

     aclara con sus aguas los tristes pensamientos

que nacen en el seno de un alma tan cansada

     que busca en la distancia, paciente y delicada,

beber de nuevas fuentes, nadar en otros mares

     y al fin poder librarse de todos sus pesares.


Description of image

Acabo este poema con algo de distancia,

     añorando de Creta no sólo su fragancia,

sino también sus calles, sus playas y sus montes,

     desde donde se aprecian eternos horizontes

y unos atardeceres donde olvidar las penas

     que flotando se alejan por las aguas helenas.


P.G.F.

(Marzo de 2026)

[Los poetas del régimen declaman]

στο μεταξύ - 2026-05-01 11:00:00 UTC



Los poetas del régimen declaman

sus mal llamados versos libres frente

a las banderas oficiales de esos

enemigos jurados de los pueblos,

de nuestras tradiciones,

de nuestras libertades,

de nuestras propiedades,

en resumen, de nuestra libertad.

Declamarle al gobierno tus poemas

mientras la subvenciones te financian,

es la mayor vergüenza imaginable

de aquel que se imagina antisistema.

Los versos que convienen no son versos,

sino chistes sin gracia

que disfrutan los necios.


P.G.F.

(8 de abril de 2026)

Epístola poética a mi amigo Eleuterio

στο μεταξύ - 2026-08-10 09:32:00 UTC

     Nota: tras leer varias epístolas poéticas en una antología de poesía del siglo XVIII publicada por Castalia, he decidido replicar dicha forma dentro de mis limitadas posibilidades.




     Te escribo estas palabras bien temprano

mientras el humo del tabaco se alza

lentamente hacia el techo de la estancia

donde todos mis libros se acurrucan.

     Me comentas que el tiempo que vivimos

te sofoca y te aflige, en consecuencia

caminas con la duda del que marcha

desconociendo cuál es su destino.

     Con tanta información se hace difícil

poder diferenciar lo verdadero

de todas las mentiras promovidas

desde todos los bandos implicados.

No busco con mis versos ser un faro

en esta oscura noche, a la deriva

también me hallo. Perdido entre las olas,

busco un puerto seguro en la tormenta

y, si desde él te escribo en un futuro,

no busques descansar entre sus barcos;

desconfía de aquel que te prometa

un trayecto sencillo, recto y plano.

     Intento caminar con paso firme

por senderos de arena que hace tiempo

recios caminos eran. Ni la Iglesia

ni el Estado suponen un refugio

para el que un alma inquieta y solitaria

alberga en sus adentros. Ya quisiera

descansar en los bancos parroquiales,

bebiendo del consuelo de Su cuerpo

y regando mi espíritu con versos

que de gloria llenasen mis cuadernos.

Pero, ¡ay de quien rechaza los preceptos

que de mentes ajenas a la propia

se ofrecen a las gentes con firmeza!

Pretenden controlar cada minuto

con sus reglas eternas e inflexibles

y yo no tengo tiempo para engaños.

     Poco puedo decir que ya no sepas

sobre aquellas mentiras del Estado

que dividen al pueblo y emponzoñan

lo bueno, noble y puro que aparece

cuando como vecinos nos tratamos.

No pretendo ensuciar mis pobres versos

ni ofender a los cerdos, pobrecitos,

así que evitaré comparaciones.

     Le he dado muchas vueltas a este tema

y no encuentro, Eleuterio, una salida.

Te recomiendo, amigo, que confíes

en tu propio camino aunque las dudas

te lo pongan difícil y recuerda

no caer en las redes ni en los cantos

de aquellos que pretenden que regreses

al cómodo rebaño que ellos guardan.

Adjunto aquellos versos que mi pluma

tuvo a bien regalar a mi cuaderno:


“La libertad se nos escapa cuando,

     tras haber rechazado todo bando,

seguimos a la búsqueda de un amo

     que, haciéndonos dudar con su reclamo,

hace que regresemos al rebaño,

     para el que sólo somos un extraño,

en busca de un consuelo que, aunque humano,

     nos devuelve a las garras de un tirano.”


     Espero que el consuelo de las letras

te ayude en estas horas tan convulsas.

Sé que nuestro presente se dibuja

caótico y oscuro, mas recuerda

que tan sólo la muerte se presenta

como algo inevitable en la distancia.

Que Dios te guarde y te proteja, amigo.


P.G.F.

(8 de agosto de 2026)

Julio de 2026

στο μεταξύ - 2026-08-10 10:32:00 UTC

Nota: este mes he sido mucho menos metódico a la hora de recopilar los fragmentos, así que la selección de julio es algo más reducida. He decidido incluir en el idioma original los fragmentos que leí en otros idiomas.




  • “Travel won’t make a better or saner man of you. For this we must spend time in study and in the writings of wise men, to learn the truths that have emerged from their researches, and carry on the search ourselves for the answers that have not yet been discovered. This is the way to liberate the spirit that still needs to be rescued from its miserable state of slavery. […] Does it surprise you that running away doesn’t do you any good? The things you’re running away from are with you all the time. What you must do, then, is mend your ways and get rid of the burden you’re carrying. Keep your cravings within safe limits. Scour every trace of evil from your personality. If you want to enjoy your travel. You must make your travelling companion a healthy one.”



Seneca, “Letters From A Stoic”


  • “It costs a person an enormous amount of time (and other people’s ears an enormous amount of boredom) before he earns such compliments as ‘What a learned person!’ Let’s be content with the much less fashionable label, ‘What a good man?’”



Seneca, ibidem


  • “The simplest means of procuring protection from other men (which is gained to a certain extent by deterrent force) is the security of quiet solitude and withdrawal from the mass of people”



Epicurus, “The Art of Happiness”

Junio de 2026

στο μεταξύ - 2026-08-10 10:26:00 UTC


  • "Yo admiro la hermosura,

    la soberana esplendidez grandiosa

    que augusta ostenta sobre sí Natura;

    pero ella es criatura,

    no puede ser mi diosa;

    y aunque canto postrado de rodillas,

    delante de sus grandes maravillas,

    que son del mundo hechizo,

    yo sólo adoro en ella

    la mano soberana que la hizo...

    ¿Y quién no besará la mano aquella

    que ha sabido crear cosa tan bella?"


"Regreso", José María Gabriel y Galán, Castellanas (1902)


  • "Niega tus deseos y hallarás lo que desea tu corazón. ¿Qué sabes tú si tu apetito es según Dios?"



San Juan de la Cruz, "Dichos de luz y amor"


  • "Eso que pretendes y lo que más deseas no lo hallarás por esa vía tuya ni por la alta contemplación, sino en la mucha humildad y rendimiento de corazón"



San Juan de la Cruz, ibidem


  • "Si purificares tu alma de extrañas posesiones y apetitos, entenderás en espíritu las cosas; y si negares el apetito en ellas, gozarás de la verdad de ellas entendiendo en ellas lo cierto"



San Juan de la Cruz, ibidem


  • "Nadie habla de piedad, compasión, indulgencia, virtud, honestidad, benevolencia, renuncia, lealtad, transigencia, rectitud, cordialidad, honradez, etcétera."



Ramón Andrés, "Caminos de intemperie"


  • "La música salva porque aleja, va a la búsqueda de los seres que viven sin resentimiento, los celebra"



Ramón Andrés, ibidem


  • " Georges Bataille, a propósito de la Cueva de Lascaux: si el miedo es sagrado, la oscuridad es religiosa"



Ramón Andrés, ibidem

Escribir en español en un mundo en inglés

στο μεταξύ - 2026-08-23 19:08:00 UTC

Llevo varios días considerando abrir una cuenta en Substack. Cada vez que tengo que tomar una decisión paso bastante tiempo recopilando información para tener claro lo que estoy haciendo. Una de las cuestiones que me rondaron la cabeza fue en qué idioma debería escribir. Tras leer que Substack favorece el inglés y que su algoritmo hace que tus publicaciones sean más difíciles de descubrir si escribes en otro idioma me planteé, como es evidente, escribir en inglés, ya que es una lengua que he estudiado a nivel universitario y que además uso a diario debido a circunstancias personales. Pero esto me hizo cuestionarme lo siguiente: si el español es una de las lenguas más habladas del mundo (con más hablantes nativos que el inglés, por cierto), ¿por qué debería cambiar el idioma de mis escritos para contentar a un algoritmo? ¿Es que acaso valen menos los lectores hispanohablantes? ¿Por qué tendría que poner más cuidado en que me lean en Australia, la India o Japón antes que en Buenos Aires o en Bogotá? Estas son las cuestiones que voy a intentar desarrollar en esta entrada.

Aprender idiomas está muy bien, no me malinterpreten, pero cuando se nos pone en la tesitura de tener que dejar a un lado lo que somos para contentar a un potencial público y aceptar las directrices de un algoritmo creado por una empresa tecnológica extranjera, lo mínimo que podemos hacer es cuestionarnos si esta situación nos beneficia.

Abandonar nuestra lengua materna en pos de un supuesto crecimiento o remuneración económica es otra de las formas en las que el globalismo suprime lo local en beneficio de la grisácea e insípida realidad que buscan crear, una realidad donde las culturas locales o nacionales son suprimidas para ser reemplazadas por la “cultura” anglo del consumo y el colonialismo cultural. ¿De qué te sirve que te lean en Estados Unidos si no te conoce nadie en tu pueblo? ¿No será que somos unos siervos intentando agradar al amo? ¿A qué estamos jugando?

¿Para quién estamos escribiendo cuando escribimos en inglés? “Para todo el mundo”, podríamos responder. Pero, ¿por qué somos nosotros los que tenemos que cambiar? ¿Por qué no aprenden ellos español? ¿Por qué no usan uno de esos traductores que cada vez son más eficaces? Abandonar lo que somos para agradar a un público al que no interesamos es una de las mayores pruebas de la mentalidad servil y doblegada que muchas naciones occidentales tienen a día de hoy (al menos ese parece ser el caso en España, que es desde donde escribo). Este tipo de mentalidad se manifiesta en otros aspectos que pueden percibirse en distintos lugares de la geografía española, donde los jóvenes replican el modo de vestir de países como Estados Unidos o... Estados Unidos, porque esta no deja de ser la potencia colonial por excelencia en lo que a “cultura” se refiere (y en otros aspectos también), mientras desconocen los trajes regionales o las tradiciones de sus pueblos y regiones. Negar lo nacional y abrazar lo estadounidense se considera progresista y moderno, mientras conectar con tus raíces es un signo de retraso y opresión. Qué bien nos la han colado...

Llegados a este punto, escribir en tu idioma y reivindicar tus raíces se convierte en una necesidad cuando diversas potencias extranjeras llevan años intentando de forma activa erradicar la verdadera diversidad cultural de occidente, en especial la europea. Reivindicar lo tuyo no implica sentirse superior, esa es otra de las mentiras que nos han inculcado; defender lo que eres es el mayor gesto de amor y respeto por todo aquello que te ha hecho posible, desde tu familia hasta tu pueblo, pasando por tu país en general y todo lo que ha tenido que luchar para ser lo que es y no lo que han intentado que sea.

Este mundo en el que vivimos es enormemente interesante y nunca nos faltarán cosas que aprender, lugares que visitar, culturas de las que disfrutar pero, ¿por qué no empezar con la nuestra? ¿Por qué nos fascinamos al mirar a Japón pero no a nuestro propio país? Si nos fascinan tanto lugares como Japón es precisamente porque tienen una cultura propia que defienden y conservan, si no tan sólo serían lugares grises llenos de centros comerciales, restaurantes de comida rápida y aparcamientos; ya tenemos otros sitios a nuestra disposición si eso es lo que queremos ver.

Para resumir, el amor que siento por mi cultura y mis raíces nace del amor que siento por lo auténtico, ya sea un baile polaco, la gastronomía griega, o la arquitectura húngara. Amo lo mío porque también amo lo de los otros, siempre y cuando se trate de algo auténtico y no una copia barata impuesta por potencias extranjeras. Valorar lo ajeno tendría que hacernos valorar más lo nuestro, y no al contrario; empezar por el idioma no es una mala opción. No podemos ser auténticos en un idioma que no sea el nuestro. Tener acceso a otros idiomas es una manera estupenda de disfrutar de la autenticidad de otros lugares, pero hay más idiomas ahí fuera aparte del inglés, el cual disfruto y, repito, utilizo a diario. Por lo que a mí respecta, seguiré escribiendo, pensando y sintiendo en español, ya que eso es, en definitiva, lo que soy.

Escribir desde el enfado

στο μεταξύ - 2026-08-24 19:09:00 UTC

Hoy me he dado cuenta de que el enfado es lo único que me motiva a escribir. El humorista Yannis Pappas dijo en un sketch algo así como que el enfado es lo que hace que el corazón siga latiendo. Cuando vuelvo a leer los artículos que he publicado en este blog, me resulta difícil no pensar en lo mucho que me gustaría escribir en positivo, escribir de lo bueno y hermoso de este mundo y no de lo jodida que está la situación en muchísimos aspectos que nos atañen a diario. No quiero acabar escribiendo una entrada sobre lo mucho que quiero escribir algo distinto a lo que normalmente escribo, para eso prefiero escribir directamente lo que quiero y punto. Así que para intentar ser coherente, ahí les va una entrada sobre algo que considero hermoso: las nubes de agosto.

Vivo en un lugar realmente caluroso. En verano alcanzamos los cuarenta grados fácilmente y todo el que puede abandona estos lugares para buscar refugio en partes más frescas del país. Este verano no he podido escapar del caluroso verano sureño y eso es justamente lo que ha hecho que valore mucho más lo que os voy a contar.

Desde hace unos días las temperaturas han bajado bastante e incluso hemos tenido un par de días de lluvia, algo que ha hecho que los días se vuelvan increíblemente agradables y frescos. El eterno cielo azul de mi tierra ha recibido la visita de unas nubes que, extraviadas, nos han regalado unos hermosos días más propios del otoño que de la temporada estival. Los atardeceres se volvieron majestuosos con cielos llenos de formas y colores. Las noches se volvieron ligeras, haciendo que los vecinos salieran con sus niños a tomar el fresco a la calle, llenando de risas los rincones de mi pueblo. Y esa lluvia tan necesaria en estas latitudes limpió la atmósfera de la pesadez estival que normalmente nos atormenta desde julio hasta mediados de septiembre. Me siento realmente agradecido de haber podido disfrutar de estos días, los cuales he valorado mucho más tras semanas de altas temperaturas. Agosto se acaba, pero lo hace dulcemente, dándonos un pequeño regalo para poder afrontar lo que nos depara septiembre. Gracias, nubes de agosto; espero volver a veros pronto.

Escribir estos renglones hace que me sienta mejor. Son las nueve de la noche y por mi ventana puedo ver cómo el viento mueve el toldo de los vecinos de atrás. Las plantas de mi patio descansan y se preparan para otra plácida noche veraniega más fresca de lo normal. No quiero extender esto más de lo necesario, tan sólo espero que pueda poder volver a escribir desde la calma y no desde el enfado. No sé si he conseguido lo que pretendía, pero algo tengo claro: necesito relajarme.

Gracias por leerme.